Monasterio desaparecido tras la desamortización, fue fundado a finales del siglo IX por un grupo de monjes cordobeses que se asentaron sobre una vieja iglesia visigótica consagrada al arcángel San Miguel. La Iglesia tiene planta basilical de tres naves y un crucero no acusado desde el exterior. La cabecera tiene tres capillas de herradura muy cerrada. El pórtico sur consta de doce arcos de herradura, siendo los siete más occidentales obra mozárabe del siglo X