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La Historia de la Ciudad
El surgimiento de la ciudad de Astorga hay
que situarlo en el asentamiento de las tropas militares de la Legio X Gemina
encargada de la incorporación al Imperio Romano del territorio Astur. Hacia el
año 19 a.C. se asentará una parte de la citada legión sobre el pequeño cerro en
el que hoy se encuentra el centro urbano. Medio siglo después, la dinámica de
desarrollo de la región, y en especial la riqueza de las minas de oro,
convertirán este lugar en una urbe dedicada al control administrativo de las
explotaciones y a la administración del Conventus Asturum.
Con estas fundones políticas y
administrativas se mantendrá hasta la llegada del cristianismo durante el siglo
IV d.C., en este momento también se levantará la muralla y se iniciará el
proceso de reestructuración urbana que ha permitido la conservación de los
restos arqueológicos con los que cuenta la ciudad en estos momentos.
La evolución urbana posterior ha venido
marcada por las diferentes invasiones bárbaras y árabes que conducirán a la
reorganización de la ciudad a partir del final del primer milenio. Astorga se
estabiliza y comienza la construcción de una primitiva catedral románica de la
que sólo conocemos restos puntuales en el espacio ocupado por la actual, y la
nueva traza de las calles, abandonando la hipodámica de época romana. El siglo
XIV implicó el auge del marquesado de Astorga, regentado por la familia Osorio
y del que permanecen varias casas blasonadas y las huellas de un castillo
ubicado en el límite noroccidental de la muralla.
Este esplendor se traduce también en el
inicio de la construcción de la actual catedral, el convento de clausura
femenina de Santa Clara y el de San Francisco, en actualidad de los Padres
Redentoristas.
Tras esta etapa, el siglo XVII supondrá el
brote de las relaciones directas con las comarcas colindantes. Gracias al
desarrollo de la arriería y sus inmediatos efectos preindustriales, se abrirán
las fábricas textiles del Val de San Lorenzo y surgirá el proceso de elaboración
del chocolate utilizando el cacao transportado por los arrieros desde los
puertos receptores de mercancías indianas. El siglo XIX se inició con la toma de
la ciudad por las tropas francesas. Estas destruirán parte de las construcciones
urbanas anteriores como el castillo y un sector del lienzo norte de la muralla.
La ulterior llegada del ferrocarril Inducirá a la decadencia del transporte
arriero y a un gran cambio social y urbano que ha llevado a Astorga a depender
directamente de las empresas de servicios y de una desarrollada industria de la
repostería y de los productos cárnicos procedentes del ganado de la montaña del
Teleno.
La edificación del edificio catedralicio
comienza en 1471 asentado sobre otro de arquitectura románica, aunque no se
culminará hasta el siglo XVIII. Esta prolongación en el tiempo permite observar
la evolución estilística de la arquitectura religiosa en la ciudad. Valgan como
ejemplo las fachadas exteriores, la renacentista de los Obispos y la principal,
barroca.
Su organización Interior, eminentemente
gótica, alberga sin embargo el retablo Mayor, obra de Gaspar Becerra y
considerado como el primero del manierismo español. También se puede contemplar
la Inmaculada de Gregorio Fernández, la sillería del coro del siglo XVI, el
retablo hispano flamenco de San Miguel y el conjunto de retablos barrocos en las
capillas laterales.
En la ubicación de la desaparecida
Escuela de la Catedral y rodeando el claustro, se creó en 1954 el Museo
Catedralicio, el cual expone piezas de la importancia de la Arqueta de San
Genadio del siglo X, el arcón románico con decoración pictórica del siglo XII,
un esenciero árabe, platería religiosa de autores como Sebastián de Encalada o
Alonso del Portillo y un conjunto de pinturas y esculturas de diferentes
maestros astorganos.

El Palacio Episcopal
Tras el incendio del edificio medieval
destinado a residencia episcopal en el año 1886, el Obispo Juan Bautista Grau
Vallespinós contrató al arquitecto y paisano Antonio Gaudí para la elaboración
del proyecto y posterior construcción" del actual palacio.
Las inacabadas obras comienzan en 1889
prolongándose por un periodo de tres años bajo la dirección del arquitecto
catalán, culminándose en 1913, de la mano del arquitecto madrileño Ricardo
García Guereta.
Pese a la función inicial de residencia
episcopal, nunca ha tenido tal uso y en el año 1963 se convierte en Museo de los
Caminos. La colección que alberga expone piezas pertenecientes al patrimonio
eclesiástico de la Diócesis asturicense. Desde el románico hasta la actualidad,
se conservan piezas de autores como Gregorio Español, Sebastián de Encalada,
Demetrio Monteserín y una interesante colección epigráfica y numismática de la
ciudad romana.
La Ruta Romana
El recorrido guiado permite la visita de
restos arqueológicos como el foso del campamento, situado en la mitad noroeste
del cerro. En esta excavación han sido localizados los restos del primer
asentamiento de la actual ciudad de Astorga, cronológicamente ubicados en las
Guerras Cántabras y fruto de la importancia del mineral aurífero en una sociedad
que organiza su sistema económico en función del aureus. Para conseguir esto, la
legión buscará la pacificación y control de los pueblos astures autóctonos a
partir del segundo decenio antes de Cristo.
Hacia el año 40 d.C. comienza el desarrollo
urbano, construyéndose edificios privados y públicos como las termas. Este tipo
de construcción destinada al ocio forma parte de la estructura social imperial
habiéndose levantado en Astúrica Augusta dos complejos termales cuyo uso se
destinó tanto a toda la ciudad, como a grupos sociales más elevados en el caso
de las Termas Menores. El estado de conservación de ambos permite ver todo el
sistema de funcionamiento de los hornos, hipocaustos y estancias destinadas
tanto al baño como a los masajes y otras actividades propias de éstos, La Plaza
Mayor ocupa parte del espacio destinado al Foro, lugar de referencia política y
administrativa de todas las urbes imperiales. Son varias las excavaciones que
han permitido conocer su estructura, habiendo sido localizados distintos
recintos, entre los que destaca el Aedes Augusti o templo al culto imperial
augusteo, y la legendaria Ergástula cuya vinculación histórica al recinto
forense de la ciudad se mezcla con la leyenda
Astúrica Augusta aquí encerrados para su
ajusticiamiento. La construcción está realizada en opus caementitium u hormigón
romano, con una estructura en la que ha quedado la impronta de la cimbra con la
que se volteó la bóveda. Como ejemplo de arquitectura civil la excavación
conocida como la Domus del mosaico del Oso y los Pájaros, construcción
perteneciente a un alto funcionario de la ciudad desarrollándola como una de las
viviendas más características al contar con una de las habitaciones decorada con
el mosaico en el que se ha representado el mito de Orfeo y de un pequeño
complejo termal del que se conserva parte de los hipocaustos. Los cambios
sociales y políticos del Imperio y de la ciudad romana durante los siglos III y
IV vienen marcados por el cerramiento del recinto actualmente amurallado.
Actualmente se conserva una parte importante del mismo, pero las continuas
invasiones y destrucciones de la ciudad han hecho que los paramentos que
observamos sean de fechas posteriores. Únicamente en la Puerta Romana tras el
Palacio Episcopal se puede ver la estructura original y uno de los accesos a a
la capital del Conventus Jurídico. Mención especial hay que hacer a la red
sanitaria desarrollada en Astúrica Augusta a los largo del siglo I d.C. Se ha
conservado hasta la actualidad en un estado que ha permitido su puesta en
funcionamiento dentro de la actual estructura urbana a partir del último tercio
del siglo pasado. Asimismo, algunos tramos, como el existente bajo el jardín de
la Sinagoga, han perdido su funcionalidad pero no su configuración original, lo
que permite poder visitarlas como un elemento único en todo el Noroeste
Peninsular.

El Museo Romano
Ubicado en la antes mencionada
Ergástula, recoge la cultura material que se ha encontrado en los últimos años
de excavaciones de la ciudad. Entre las principales piezas, se pueden ver
diversas inscripciones de funcionarios, legionarios y libertos, las pinturas pom-peyanas
descubiertas por D. José María Luengo a mediados de siglo. La numismática romana
está representada por un áureo del emperador Tiberio, el tesorillo de los
denarios y otras de plata y bronce. También se pueden ver piezas de cerámica de
distintas calidades y joyas del ajuar masculino y femenino.

El Museo del Chocolate
La elaboración del chocolate fue una de las
principales Industrias de esta comarca durante los siglos XVIII y XIX
constituyendo hoy todavía el medio de vida de diferentes familias de la ciudad.
En los siglos de esplendor, su desarrollo permitió la creación también una serie
de empresas destinadas a la fabricación de la maquinaria necesaria. Toda esta
tradición queda reflejada en este museo donde además se pueden ver piezas
litográficas, obsequios de las diferentes fábricas y el proceso seguido desde la
artesanía hasta la mecanización.

Museo de la Semana Santa
Toda la imaginería procesional antes citada
se encuentra ubicada de forma independiente en cada una de las parroquias
urbanas de las que dependen las diferentes cofradías, así como en el Palacio
Episcopal de Antonio Gaudí. El Museo, perteneciente a la Cofradía de la Santa
Veracruz y Confalón de Astorga, muestra su patrimonio entre la que se puede
destacar el Cristo Yacente y articulado de Gregorio Español ( primer tercio del
siglo XVII); el paso de la Cruz Dorada, portadora del Lignnum Crucis;
El
Ayuntamiento
Situado en la Plaza Mayor
de la ciudad, la cual, pese a no estar cerrada, mantiene la configuración
habitual de las plazas españolas: los soportales rodeándola y cubriendo las
tiendas y el Consistorio en el lado predominante. Este edificio fue construido
ante la necesidad de los regidores de tener un lugar de reunión en la plaza
principal de la ciudad y abandonar la primitiva de San Bartolomé. Las obras
comenzaron en 1683 bajo la dirección de Francisco de la Lastra para ser
terminadas en el siglo XVIII. El edificio estaba entonces atravesado por una
calle denominada del Arco, y las dependencias municipales se ubicaban
principalmente en el piso superior. Desde entonces ha sufrido varias reformas
hasta adquirir la estructura actual, culminada en 1994 según los planos de
Andrés Lozano Perreras. En el remate superior, los maragatos autómatas,
tradicionalmente conocidos como Juan Zancuda y Colasa dan las horas. Fue
contratada su elaboración a Bernardo Franco en 1748

Castrillo de los Polvazares
Situado a 6 km de Astorga
por la carretera del Camino de Santiago hacia Foncebadón, es una de los mejores
ejemplos de conservación de la arquitectura maragata de la comarca. Las calles
permanecen empedradas, y las viviendas, realizadas también en piedra, muestran
la organización arriera destinada al trabajo con la recua. Un gran patio
distribuye la casa, normalmente muy cerrada al exterior. La planta baja se
destinaba a las cuadras, las cocinas y las despensas, mientras que los salones y
habitaciones ocupaban la planta superior utiliza para las celebraciones festivas
como la Boda Maragata, y en ella se conserva una inscripción recordando a Concha
Espina, autora de la "Esfinge Maragata", obra en la que se resume toda la
tradición de esta comarca. Desde hace unos años, se ha constituido como el
centro del "cocido maragato", plato por excelencia de las tierras de Astorga

El
Camino de Santiago
El desarrollo del Camino de Santiago a partir
del siglo IX, y en especial tras el cambio de capital llevado a cabo por Alfonso
III, ha vinculado la vida urbana de Astorga a los peregrinos hacia Santiago. La
documentación histórica habla de "diferentes épocas muy vinculadas ala propia
vida del Camino, con momentos de esplendor y decadencia por las pestes o las
desamortizaciones pero, en todo caso, se han llegado a documentar hasta 25
hospitales de atención a los caminantes durante las tres últimas centurias. El
Camino cruza la ciudad de Sur a Norte, siendo Puerta Sol uno de los principales
accesos y, tras recorrer calles de trazado todavía medieval, la abandona por
Puerta Obispo hacia el barrio de Rectivía y el puerto de Foncebadón.

La Vía de la Plata
La Calzada Romana que
enlazaba Astúrica y Emérita se convirtió con posterioridad en una de las
principales vías de comunicación entre el Sur y el Norte de la Península.
Durante siglos fue usada como camino de trashumancia y de peregrinos hacia
Santiago enlazando con el Camino Francés en Astorga
Semana Santa
Declarada de interés turístico regional,
supone un gran atractivo turístico dada la calidad de la imaginería con la que
cuenta tanto contemporánea como de los siglos XVII al XIX, pertenecientes a
escultores como Gregorio Español. Constituyen un conjunto de siete cofradías
que desarrollan un total de catorce procesiones entre el Viernes de Dolores y el
Domingo de Resurrección.
Astures y Romanos
Siempre la última semana de julio, la ciudad
rememora sus orígenes, y nuestra gente y la que nos visita puede volver a
sentirla vida en una ciudad romana del Imperio. Las celebraciones comienzan con
la llegada del Emperador a la ciudad en la que ciudadanos, esclavos y recelosas
tribus astures dan la bienvenida en el foro. Mientras la ciudad bulle en el
mercado, en la que mercaderes venidos de todas partes del Imperio venden sus
mercancías, las tribus y legiones desarrollan su vida cotidiana en el
campamento, con actuaciones, comida y bebida por toda la urbe. El acto central
de las fiestas son los juegos en circo "Ludís apollinaris", en honor del
Emperador, donde se enfrentan astures y romanos en demostraciones de fuerza y
resistencia.
Todo concluye con un desfile en honor de los
vencedores en el circo, tras el cual el César vuelve al campamento para, desde
allí iniciar su viaje de regreso a Roma.
Sábado de Piñata
La celebración del carnaval en la ciudad de
Astorga tiene lugar el Sábado de Piñata, primer sábado después del Miércoles de
Ceniza. La fiesta se inicia con el pregón en la Plaza Mayor que da paso al
desfile de grupos y charangas. Tras él se Inician las diferentes verbenas y
fiestas de disfraces que se extienden a io largo de la noche. El fin de semana
concluye con la quema de la Piñata el domingo por la noche.
Los Petroglifos Maragatos

Petroglifos de Lucillo
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