El santuario del Buen Suceso, situado en la desviación asturiana del Camino de Santiago era ya visitada por los peregrinos medievales que se dirigian a Oviedo a venerar las reliquias de la Cámara Santa de la Catedral. Aunque de origen desconocido, la estructura del templo en 1776 era una sencilla cruz latina, con capilla mayor rectangular en la cabecera. A partir de esta fecha sufre una serie de ampliaciones; dos capillas laterales, un camarín y los porticos sur y este.